Jimenez Deredia: Una Genesis para la Paz

El Arte es, más allá de cualquier concepto elevado clavado fumado, un medio de comunicación a través del cual el creador busca compartir su visión particular del mundo, dejando a sus semejantes un mensaje encriptado para el cual pueden existir cualquier cantidad de significados, tantos como diferentes formas de pensar puedan coexistir en el mundo de las ideas.

El Arte es, entonces, no una forma de manejar al mundo sino la inspiración para hacer del mundo un lugar mejor, a través de la abstracción del ser humano de sus actividades diarias, por lo que este debe de estar siempre al alcance de todo público.

Jiménez Deredia. Una Génesis para la Paz…

Jiménez Deredia. Una Génesis para la Paz

Exposición de escultura monumental en vía pública de la Ciudad de México.

Del 27 de noviembre de 2015 al 31 de marzo de 2016
ACCESO LIBRE

La Ciudad de México, con su cultura e historia, se convierte en el escenario ideal para presentar la escultura del artista costarricense Jiménez Deredia. Es una exposición de obra monumental de libre acceso que se desplegará a lo largo de una ruta urbana en cuatro puntos del centro del D.F.: la Plaza de la República, el Paseo de la Reforma, la Alameda Central y la explanada del Palacio de Bellas Artes, en la que el público puede contemplar el conjunto de 15 esculturas realizadas en mármol y bronce, del 27 de noviembre de 2015 al 31 de marzo de 2016.

Mediante sus esculturas de formas esférica-circulares de carácter orgánicos, Jiménez Deredia ofrece una visión cósmica del ser humano, que narran el tiempo y el espacio a través de la transformación de la materia, y que, según el artista, nos llevan a “tomar consciencia de que somos polvo de estrellas en transmutación”. Las formas circulares y ovoides presentes en las esculturas del artista costarricense, se insertan de manera armónica en el tejido urbano de la capital.

Jiménez Deredia es el artista contemporáneo más importante de Costa Rica. Goza de gran reconocimiento a nivel nacional e internacional, siendo el primer escultor latinoamericano en colocar una obra en la Basílica de San Pedro, en el Vaticano. Ha realizado 50 exposiciones individuales y ha participado en más de cien colectivas.

El pensamiento artístico y filosófico de Jiménez Deredia es el Simbolismo Transmutativo, y la Génesis representa su máxima expresión. La esfera, el huevo o el círculo son los símbolos, así las Génesis narran la transformación del símbolo. Estas esculturas están compuestas por cuatro elementos que describen al mismo tiempo la transformación de la materia y de la forma: una forma elemental como una esfera se transforma en forma humana y por lo tanto narra el proceso de la vida y de la creación.

El motivo de inspiración de Jiménez Deredia son las esferas de piedra preco-lombinas, de diferentes tamaños y alineados siguiendo patrones astronómicos, realizadas por la antigua cultura Boruca desarrollada en el territorio costarricense hace más de 2000 años. Por medio de la simbología cosmológica el artista describe la evolución y al mismo tiempo la transformación de la materia o forma circular a la forma humana, y por lo tanto une la noción de la eternidad y del cosmos en volumétricas figuras femeninas arquetípicas de fertilidad, transformando así una forma abstracta en una forma paradigmática de la vida, mostrando al mismo tiempo la pertenencia del ser humano a la dinámica atemporal del universo.

La exposición se vincula al proyecto “La Ruta de la Paz” presentada en 2009 por primera vez con una exposición homónima en Roma. Dicho proyecto pretende continuar en el continente americano extendiéndose por nueve países desde Canadá hasta Tierra de Fuego, retomando los elementos circulares que cada país y civilización a lo largo de la ruta posee como símbolo elemental de significado cosmológico de su propia cultura y que une una a la otra. De esta forma, el proyecto expositivo propone una reflexión en torno a la relación del ser humano con el cosmos.

La exposición es fruto de una exitosa colaboración entre varias instituciones del INBA, como la Coordinación Nacional de Artes Visuales y el Palacio de Bellas Artes, y de varias instancias del Gobierno de la Ciudad de México, como la Autoridad del Espacio Público, la Secretaria de Cultura, la Oficialía Mayor, la Secretaria de Obras y Servicios, la Secretaria de Seguridad Pública, la Secretaria de Seguridad Civil, la Delegación Cuauhtémoc, así como la Autoridad del Centro Histórico. A esta empresa se ha unido, Fomento Cultural Grupo Salinas, que con su prestigio y apoyo ha fortalecido la exhibición.

Mediante 14 paneles informativos que se colocarán dentro del recorrido es- cultórico, y a través de una aplicación, que se desarrolló en el contexto de la muestra y la que se puede descargar de forma gratuita, el público puede ob- tener una información sobre la exposición, el artista y la obra.

SEMBLANZA
Jorge Enrique Jiménez Martínez, mejor conocido como Jiménez Deredia en el mundo artístico, nació en Costa Rica el 4 de octubre de 1954. En 1976, abrió su estudio en Carrara, Italia, en donde se estableció permanentemente. Obtuvo su licenciatura en escultura en la Academia de Bellas Artes de Carrara y estudió arquitectura en la Universidad de Florencia. Su experiencia en esta ciudad lo ayudó a en- tender la simbología de las esferas en piedra construidas por la cultura precolombina Boruca de Costa Rica, motivo de inspiración constante en sus obras. En 1985, desarrolló las primeras Génesis, obras que de- scriben distintas fases de transformación de la materia en el espacio a través del tiempo, poniendo así las bases de su ideología artística, el Simbolismo Transmutativo. En 1986, adoptó el nombre artístico “Deredia”, contracción “de Heredia”, haciendo alusión a su origen en la ciudad costarricense. El artista participó en la Bienal de Arte de Venecia en las ediciones de 1988, 1993 y 1999 donde conoce al crítico de arte francés Pierre Restany. La amistad y la colaboración que se crearon eran determinantes para el crecimiento artístico e intelectual de Jiménez Deredia. En 1999 recibió el premio “Beato Angelico” como reconocimiento a la espiritualidad de su pensamiento y producción artística. En ocasión del Gran Jubileo del 2000, la Fábri- ca de San Pedro comisionó al artista la realización de la estatua de San Marcelino Champagnat que se colocó en un nicho de la fachada de la Basílica de San Pedro en el Vaticano, donde fue develada ante la presencia del Papa Juan Pablo II. Jiménez Deredia se convirtió así en el primer artista no Europeo presente en el centro de la Cristiandad. En el 2006, después de una monumental exposición en Florencia, el artista costarricense fue nombrado “Académico correspondiente de la Clase de Escultura”, por parte de la Academia de las Artes y del Dibujo de Florencia. En el 2009, llevó a cabo una exposición en Roma, en que obra se colocó en el Coliseo y el Foro Romano, que, de este modo por primera vez en la historia abrió sus puertas al arte contemporáneo. En 2015 se presentó en Valencia, España, la exposición El tiempo y el espacio en la escultura de Jiménez Deredia. La obra que se exhibió allá luego se traslada a México para formar parte en la muestra que se ahorta presenta en nuestro país.

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